Shinzo Abe es el primer jefe de Estado extranjero que visita Filipinas desde que Duterte asumiera la Presidencia. (Video: EFE)

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El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, se comprometió hoy en Manila a ayudar al presidente filipino, Rodrigo Duterte, en la lucha contra el terrorismo islamista y a apoyar los programas de reinserción de su polémica campaña contra las drogas.

Ambos mandatarios celebraron una cumbre bilateral en el palacio presidencial de Malacañang y firmaron cinco acuerdos en las áreas de lucha antiterrorista, cooperación marítima, medio ambiente, agricultura y comunicaciones.

“Seguiremos aportando un apoyo positivo a la paz y el desarrollo en Mindanao”, expresó Shinzo Abe en una rueda de prensa conjunta, tras el encuentro bilateral, transmitida por televisión.

El acuerdo de lucha antiterrorista contempla la provisión por parte de Tokio de 600 millones de yenes (4,9 millones de euros o 5,2 millones de dólares) para lanchas motoras y otros equipos ante la cada vez más peligrosa amenaza de las organizaciones yihadistas en la región de Mindanao, en el sur de Filipinas.

Rodrigo Duterte agradeció el apoyo de su homólogo japonés para “llevar la paz a Mindanao” y aseguró que “la colaboración (entre ambos gobiernos) se centrará en la construcción de capacidades y la adquisición de activos” en la lucha antiterrorista.

En cuanto a la polémica cruzada contra las drogas emprendida por el presidente filipino desde su llegada al poder, Rodrigo Duterte agradeció el apoyo que le ofrece Japón, orientado al tratamiento y rehabilitación de adictos.

“Acogemos con satisfacción el interés de Japón a la hora de aportar medidas para hacer frente a los tremendos costos sociales de la adicción a las drogas. Esto incluye la rehabilitación”, dijo Rodrigo Duterte, tras puntualizar que “Filipinas sigue con su campaña para destruir el aparato del comercio de drogas ilegales“.

En este sentido, Shinzo Abe destacó que el apoyo de Tokio consistirá en proveer “conocimientos del sector privado para ayudar en la mejora de las instalaciones relacionadas con los programas de tratamiento y otras áreas”.

Aunque su “guerra contra las drogas” también incluye programas de reinserción, Rodrigo Duterte ha recibido fuertes críticas de la comunidad internacional por instar a la policía y las patrullas vecinales a matar a supuestos traficantes o consumidores, lo que ha creado un clima de impunidad con más de 6.100 muertos desde junio.

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Acercamiento Japón-Filipinas. (Foto: EFE)

La visita de dos días de Abe es la primera de un jefe de Estado extranjero a Filipinas desde que Duterte asumiera la presidencia el pasado junio y se produce apenas tres meses después de que en octubre ambos se reunieran en Tokio.

El primer ministro japonés también elogió los “esfuerzos para mejorar las relaciones con China” del Gobierno filipino, que recientemente ganó un contencioso a Pekín por la disputa de las polémicas islas del mar de China Oriental.

El jefe del Gobierno japonés, que mantiene su propia disputa con China por las islas Senkaku/Diaoyu, reafirmó su apuesta por “la resolución de los problemas de forma pacífica y sin militarización”.

Rodrigo Duterte, que ha protagonizado un importante acercamiento con Pekín en los últimos meses, prefirió no mencionar este polémico asunto en su discurso.

Abe, a quien acompaña su esposa Akie en su tercera visita a Filipinas desde que asumiera el cargo en diciembre de 2012, también se reunió hoy con empresarios locales antes de partir a última hora de la tarde a la ciudad sureña de Davao, en Mindanao.

En esta localidad, de la que Rodrigo Duterte fue alcalde durante más de dos décadas ganándose el apodo de “el castigador” por su dura campaña contra el crimen, los líderes de ambos países se volverán a reunir el viernes.

El primer ministro japonés también asistirá allí a una conferencia de empresarios y visitará la Universidad Internacional de Mindanao.

Ese mismo día Abe dará por concluida su visita a Filipinas y proseguirá con su gira por la región de Asia y el Pacífico que también incluye las ciudades de Sídney, Yakarta y Hanoi, antes de regresar a Tokio el próximo martes, día 17.

Fuente: EFE