Uno de los grandes desafíos para los lagos son las cuencas de drenaje cerradas, cuyas aguas no tienen salida fluvial hacia el mar o ríos. (Foto: Getty Images)

Uno de los grandes desafíos para los lagos son las cuencas de drenaje cerradas, cuyas aguas no tienen salida fluvial hacia el mar o ríos. (Foto: Getty Images)

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El cambio climático y la mala gestión del agua son las principales razones que explican la desaparición de los lagos en el mundo, un proceso que puede causar una crisis humanitaria, opina el escritor estadounidense Kenneth R. Weiss en un artículo en National Geographic .

Según el autor californiano, los lagos se calientan por el cambio climático “más rápido que los océanos o el aire”. El calentamiento de las formaciones lacustres provoca evaporaciones, lo que, a su vez, resulta en sequías . Además, la subida de las temperaturas de los lagos impulsa el desarrollo de cianobacterias que afectan negativamente al suministro de agua potable a la población.

Weiss sostiene que uno de los grandes desafíos para los lagos son las cuencas de drenaje cerradas, cuyas aguas no tienen salida fluvial hacia el mar o ríos. Esos lagos endorreicos son poco profundos y salados, así como “hipersensibles a la perturbación”. “Un ejemplo desastroso” es el mar de Aral en Asia Central. Los errores en proyectos de irrigación casi han provocado su desaparición completa.

Lo mismo ocurre con el lago Urmia, en Irán, que puede ser víctima de la sobreexplotación, alerta el experto. La cuenca del Urmia tiene numerosos pozos ilegales y proyectos de irrigación que desvían el agua de afluentes por motivos agrícolas, causando enormes daños. El escritor advierte del peligro que presentan para los lagos los desvíos de los cursos de agua.

La combinación de dichos factores así como las consecuencias de la minería han provocado la casi completa desaparición del segundo lago más grande de Bolivia, el Poopó, el cual el propio Gobierno del declaró “zona de desastre”.

Finalmente, el autor sostiene que la abrupta desaparición de los lagos puede ser causa de una crisis humanitaria, ya que ello impulsa la migración forzosa de las comunidades que dependen de los recursos hídricos.

Según el autor, 23,5 millones de personas abandonaron sus casas en 2016 debido a causas medioambientales como inundaciones o tormentas provocadas por el cambio climático, lo que supera la cifra del 6,9 millones de personas desplazadas por conflictos y guerras.

Sin embargo, considera Weiss, estos números no incluyen a quienes son obligados a dejar sus hogares “a causa de sequías o degradación medioambiental”, ya que casi “2.500 millones de personas viven en zonas en las cuales la demanda de agua excede el suministro de la misma”.

(Fuente: RT en español )