Síguenos en Facebook



La idea que se tiene del arte del maestro húngaro de la fotografía Robert Capa, que muchos identifican con escenas bélicas en riguroso blanco y negro, se amplia ahora gracias a una muestra en Budapest que exhibe por primera vez en Europa las instantáneas en las que captó el mundo en colores.

El Centro Capa de Budapest, ciudad natal del fotógrafo, presenta hasta el 20 de septiembre la exposición “Capa en color”, con 136 instantáneas a color del maestro de la fotografía en blanco y negro, tomadas entre 1938 y 1954.

Pablo Picasso, Ernest Hemingway y Humphrey Bogart son algunos de los personajes inmortalizados a todo color por Capa, acompañados de escenas fotografiadas en lugares como Moscú, París o Indochina.

Capa, nacido en Budapest como Endre Friedman en 1913 y considerado uno de los mejores fotorreporteros de todos los tiempos, comenzó en 1938 a llevar siempre dos cámaras, una con película en blanco y negro y otra con filme a color, una parte de su trabajo que es desconocida para muchos.

El Centro Internacional de Fotografía (ICP) de Nueva York, que cuenta con la mayor colección de fotos de Capa, entre ellas 4.200 diapositivas a color, presentó el año pasado esas imágenes, que ahora se exponen por primera vez en Europa.

“Naturalmente hemos expuesto ya obras de Capa, pero nunca de este volumen”, explica a Efe István Virágvölgyi, director técnico del Centro Capa.

“Las fotos son excitantes desde un punto de vista profesional, ya que presentan un mundo diferente de Capa”, asegura Virágvölgyi.

El fotógrafo, autor de la icónica foto “Muerte del miliciano” durante la Guerra Civil española, es conocido en todo el mundo por sus instantáneas en blanco y negro, tomadas durante el conflicto en España, en el desembarco de Normandía en 1944 y en conflictos bélicos de Indochina y otros lugares.

Capa comenzó a experimentar con las películas a color en 1938, dos años después de que Kodak lanzara su primer negativo a color, el Kodachrome, pero durante la II Guerra Mundial todavía no pudo vender estas instantáneas por falta de interés y de técnicas de impresión.

Después de la II Guerra Mundial las revistas comenzaron a usar cada vez más las fotografías a color.

“Los colores añaden mucha información adicional a las fotos de Capa”, opina la comisaria de la muestra, la estadounidense Cynthia Young.

Por otra parte, muchas de las fotos expuestas ahora se alejan de esa seriedad en blanco y negro, y vemos paisajes, gente esquiando, actores en rodajes o espacios, como la plaza Roja de Moscú y las playas de Biarritz, en Francia.

Con el paso de las décadas, los negativos perdieron color, pero el ICP, aprovechando las nuevas tecnologías digitales, pudo restaurar las fotos y “mostrar cómo pudieron ser originalmente”, añade Young.

Entre los retratos destacan el de Pablo Picasso bañándose en el mar con su hijo Claude o de actores como Humphrey Bogart mientras trabajaba en el rodaje de “La burla del diablo”, de John Huston.

En 1947, cuando Capa después de varios intentos obtuvo permiso para entrar en la Unión Soviética, realizó un viaje a Moscú con el escritor estadounidense John Steinbeck, y tomó allí también una serie de fotos a color.

La muestra concluye con las fotos que Capa hizo en su último trabajo en 1954, cuando viajó a Indochina para seguir la guerra y donde falleció al pisar una mina antipersonal.

El hermano del fotógrafo, Cornell Capa, fallecido en 2008 y que fue el fundador de ICP, durante mucho tiempo consideró que estas instantáneas no tenían un valor artístico y no quiso exponerlas.

“Capa en color” se complementa con una colección de instantáneas en blanco y negro de John G. Morris, quien fue amigo y editor de Capa y que, aunque fotografió durante la II Guerra Mundial, nunca publicó sus fotos.

(Fuente: EFE)