Carl Grimes murió. Murió (Foto: The Walking Dead / AMC / Fox)

Carl Grimes murió. Murió (Foto: The Walking Dead / AMC / Fox)

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Por: Cesar Valero
CUIDADO, ALERTA DE SPOILER. RECAP. Carl Grimes ha muerto. Ocho temporadas después, el que debía ser el heredero de The Walking Dead murió. Cayó víctima del mismo apocalipsis que se llevó a su madre y amigos. El fin del mundo simplemente decidió que había llegado su hora. El fin del mundo lo mordió en el pecho, lo tumbó y cubrió de fiebre, aunque le dejó despedirse de su papá, de su hermana y de su mejor amiga, y permitió que apretara el gatillo al final, la mañana posterior al ataque de los Saviors contra Alexandria.

Carl sigue vivo en el cómic, así que lo ocurrido no es solo un golpe para los seguidores de The Walking Dead. Es una rebelión completa contra la historia original y un modo de gritar que “sí, seguimos aquí”, algo que quizá pueda parecer desesperado, aunque no por eso menos impactante y triste. Porque sí, el último capítulo del hijo del sheriff ha sido innecesariamente largo pero ha sido emotivo. Ha sido fulminante en Alexandria. Violento en el Kingdom (Reino). Desconsolado en la casa de esos fans que se han mantenido fieles a este mundo posapocalíptico a pesar de los desaciertos de las últimas temporadas. The Walking Dead no es perfecta, pero sus seguidores sienten que puede serlo, aún a costa de Carl, cuya muerte al menos dejó una promesa que va más allá de ganarle la guerra a Negan (Jeffrey Dean Morgan).

HONOR

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Carl y Judith, por última vez (Foto: AMC / Fox)

“Mi compasión prevalece sobre mi ira”, son las primeras palabras escuchadas en ‘Honor’ (8×09), el capítulo de la despedida. Las dice Rick, con los ojos llorosos, como continuación de la escena que marcó el estreno de la octava temporada. Después, la pantalla es nuevamente un sueño. El viejo Rick y Judith vagan por una Alexandria distinta, con Jerry (Cooper Andrews), Siddiq (Avi Nash) e incluso Eugene (Josh McDermitt) entre ellos. Todo es perfecto, pero es mentira. Carl está por ahí, pero Carl está muriendo, y de vuelta a la realidad, Rick y Michonne (Danai Gurira) entierran a alguien, con el sol detrás de ellos y la tierra a sus pies.

¿Cómo fue mordido Carl? Ni 2 minutos de empezado, ‘Honor’ muestra que mientras aguanta a un walker con las manos , otro aparece frente a su pecho y deja la huella de sus dientes antes de que Siddiq le dispare. Fue ese día que decidió rescatar a este viajero. Carl está en shock, pero se recupera rápido. Para ser un niño, acepta la muerte como es y la canción que lo acompaña a continuación, mientras revisa su herida y arregla sus asuntos pendientes, retrata bastante bien lo que siente. El tema de la banda Bright Eye – At The Bottom Of Everything – dice “debemos mirar”, “debemos cantar”, “debemos correr” y Carl vive como es debido su último día en la Tierra. Si bien quiere llorar al principio, opta en lugar de eso por hacer las paces con lo ocurrido. Se baña. Se cambia. Deja una carta para cada uno de sus seres queridos, la última para Enid (Katelyn Nacon). Come un chocolate. Juega con su hermana, se toma una última foto y cultiva una planta como diciendo que a pesar de todo, aún habrá vida después de él. Ese parece ser el legado de Carl, quien sonríe mientras el sol calienta su rostro por última vez.

Los Saviors atacan y los alexandrinos deben refugiarse en las alcantarillas, donde Rick se reencuentra con su hijo antes de que sea muy tarde. Solo que el sheriff no entiende qué está pasando. Ni siquiera cuando Carl le dice que “me mordieron” y le muestra su marca, la mordida. La fiebre aumenta. Siddiq intenta ayudar con algunas medicinas. Fue médico residente hasta antes del fin del mundo. Se siente culpable, pero Rick no lo culpa de nada cuando vuelve en sí o al menos no lo dice por ahora. Quizá comprende que fue decisión de su hijo, que Carl simplemente intentó ser mejor persona cuando nadie más intentaba serlo. The Walking Dead después de todo es eso. Es una serie sobre personas, no sobre zombis.

En tanto, el resto de sobrevivientes, atentos al drama del adolescente desde la penumbra de su escondite, deciden que es mejor escapar a Hilltop y reagruparse con los aliados que quedan en pie.

Cuando los Saviors se marchan, tras dejar la vieja zona segura en ruinas, es necesario moverse, pero sin Carl, cuyo estado hace imposible trasladarlo a cualquier lugar. Su padre y Michonne se quedan con él y llega la hora de despedirse de todos, de uno por uno, y cuando es el turno de Judith, es inevitable que se te rompa el corazón.

Judith hereda el sombrero de Carl, que alguna vez perteneció a Rick, y la misión que le había dejado Lori (Sarah Wayne Callies) a su hijo, vencer a este mundo. Carl no pudo hacerlo, pero cree que su hermana sí tendrá los medios para hacerlo. Es una Grimes y si The Walking Dead realmente tiene la intención de durar para siempre, es el futuro de la serie.

“Antes de morir mamá, me dijo que yo vencería a este mundo. No lo hice, pero tú lo harás… sé que lo harás”, dice Carl a su hermana, quien es alejada por Daryl en medio del llanto. Todavía es una bebé, pero parece darse cuenta que será la última vez que verá a su hermano mayor.

Cuando se quedan solos, Carl le pide a Michonne que sea fuerte, “por mi papá, por Judith, por ti misma”. También la llama su “mejor amiga” antes de que la luz se apague y como Rick no quiere que su hijo muera en las alcantarillas, en la oscuridad, vuelven a la superficie, se refugian en una casa todavía en pie y comienza la recta final, donde es hecha una promesa que cambiará el curso de The Walking Dead de aquí en adelante.

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La última caminata (Foto: AMC / Fox)

En plena agonía, Carl recuerda su paso por la prisión y un episodio en particular de la guerra contra Woodbury, cuando ejecutó a un muchacho un poco mayor que él que se había rendido durante el conflicto. “Él tenía un arma, estaba por dejarla y yo le disparé. Él estaba abandonándola y yo le disparé. Pienso en él, en lo que hice y en lo fácil que fue matarlo”.

Para Carl, ese episodio obligó a Rick a dejar las armas por un tiempo. “Lo hiciste para que yo pudiera cambiar, para que yo pudiera ser quien soy ahora. Lo que hiciste entonces, cómo dejaste de pelear, fue correcto. Fue lo correcto y sigue siéndolo. Puedes volver a ser así, tú puedes volver a ser así”. Carl cree que es posible recuperar la humanidad de las personas, pero que eso dependerá de las decisiones que tomará Rick a partir de esta nueva guerra. Si bien su papá no cree que pueda ser el de antes, su hijo insiste en que debe intentarlo, que no puede matarlos a todos, y entonces le explica su sueño. Sí. El viejo Rick nunca fue el sueño de Rick Grimes. Fue el sueño de Carl.

“Sé que aún no lo ves. ¿Cómo podrías verlo? Lo vi. Tienes barba, es más larga y más canosa. Michonne es feliz. Judith es mayor y está escuchando las canciones que yo escuchaba. Alexandria es más grande, hay casas nuevas y gente trabajando. Todos viviendo, ayudando a vivir a los demás. Si puedes seguir siendo quien eras, así podría ser”, relata Carl y Rick parece aceptar su punto.

El líder de Alexandria, la rebelión y de The Walking Dead en su conjunto se conmueve aún más y sabiendo que no le queda mucho a ese niño que alguna vez buscó hasta la desesperación tras despertar del coma, le dice que todo cuanto ha hecho hasta hoy ha sido por él, por él y por Judith, y que aún después de su muerte, seguirá siendo por él y por Judith. Y por eso, no solo promete intentar el sueño de su hijo, promete hacerlo realidad.

“Lo realizaré, Carl. Lo prometo. Lo haré realidad”, jura Rick. Todos lloran. “Un padre debe proteger a su hijo”, agrega el padre, pero el hijo le corrige que “amar, solo debe amar” y entonces coge su pistola. No está dispuesto a dejar que su padre o su mejor amiga tengan que rematarlo para evitar que se convierta en un walker. Él debe hacerlo. Al menos el fin del mundo ha dejado que esta parte ocurra bajo sus propios términos.

“Te amo, papá”, son las últimas palabras de Carl.

En la siguiente escena, Ricky Michonne esperan fuera de su refugio y a los segundos se escucha un disparo con silenciador. Carl ha muerto.

Después del entierro, el sueño del mundo ideal es reabierto y Negan forma parte del mismo, como miembro de la comunidad que hoy está destruyendo. Saluda a Judith y es feliz. Todos son felices. Felices hasta más no poder. Sin embargo, después Rick reaparece como al inicio. Solo y con los ojos rojos. Parece que la guerra ha terminado, pero está herido. Tiene una herida parecida a la de Carl.

BONUS

Mientras Carl tenía su larga agonía, el Kingdom se convertía en escenario de una carnicería que termina con la liberación del rey Ezekiel (Khary Payton) gracias a la intervención de Carol (Melissa McBride) y de un Morgan (Lennie James) fuera de control. Morgan no deja escapar a nadie. Dice que debe matarlos a todos, que debe hacerlo a pesar de que no quiere hacerlo. Sin embargo, cuando todo ha sido consumado y Gavin (Jayson Warner Smith) es el único en pie, el general de Negan no es ultimado por Morgan, sino por Henry (Macsen Lintz), el niño que perdió a su hermano por culpa de los Saviors, el niño al que Ezekiel cuida como suyo y al que Morgan entrenó sin imaginar que le estaba dando las herramientas para cometer su primer asesinato. Mientras Carl moría, un niño ‘moría’ con él.

  • La octava temporada de The Walking Dead es emitida los domingos por AMC en Estados Unidos y por Fox Premium – a las 9:30 pm (hora peruana) – en América Latina. En España, la serie es emitida los lunes por Fox.