Kenneth Branagh dirige y protagoniza esta nueva versión de ‘Murder on the Orient Express’ (Foto: 20th Century Fox)

Kenneth Branagh dirige y protagoniza esta nueva versión de ‘Murder on the Orient Express’ (Foto: 20th Century Fox)

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Por: César Valero
REVIEW. Asesinato en el Expreso de Oriente (Murder on the Orient Express en su idioma original) es sobre todo una experiencia visual en sus primeros 20 minutos. Después, es el relato de una historia conocida, seguida casi al pie de la letra, con muchos diálogos, algo de excentricidad, pero sin la suficiente perspicacia ni innovación narrativa como para justificar una nueva adaptación del clásico de Agatha Christie.

Hercule Poirot – no Hércules – es probablemente el detective más famoso del mundo en los años 30 y por esas casualidades que solo tienen lugar en la ficción, coincide en tiempo y espacio con el estallido de un crimen: un hombre de negocios, que fue presentado a Hercule como Ratchett, es asesinado en su compartimento del famoso Orient Express, el tren que une Estambul con el resto de Europa. ¿Quién es el asesino? Ese es el misterio que debe resolver el detective lo más pronto posible, para evitar que algún inocente pague por el pecado de otro. Hercule solo quería unos días de descanso antes de abocarse a otro caso en Londres, pero el trabajo es su maldición.

En casi dos horas, Asesinato en el Expreso de Oriente suelta un misterio sujeto a la claustrofobia y a la falta de espacios, al lujo y a la peculiaridad de sus personajes, y a los procesos deductivos de un detective curioso, melancólico, evasivo, dueño de un bigote aún más reconocido que él mismo. Y sobre esta vía transcurre el filme dirigido y protagonizado por Kenneth Branagh (Thor, Cinderella), sin mayores sorpresas desde el asesinato de Ratchett, por más pistas y relaciones que encuentre Poirot entre la víctima y los pasajeros del Orient Express. La cinta es cálida, incluso divertida por momentos, pero no grandilocuente en cuanto a la resolución del misterio. Poirot solo llega a conclusiones sin justificarlas plenamente. Por momentos incluso parece que solo adivinara y acertara. Además, cuando todo queda claro, la respuesta es algo decepcionante o al menos no muy impactante.

Si bien Murder on the Orient Express es uno de los libros más mundiales de la británica Agatha Christie (1890-1976), es un error asumir que todo el mundo lo ha leído, que ha visto su adaptación de 1974, dirigida por Sidney Lumet, o que al menos conoce la historia a grandes rasgos, y teniendo eso en mente puede comprenderse el lanzamiento de esta nueva película, que al igual que la de Lumet, tiene un reparto estelar, incluidos Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Judi Dench, Willem Dafoe, Daisy Ridley, Penélope Cruz, entre otros. Sin embargo, la cinta no es excepcional, solo regular, por más bigote que tenga Poirot y por más encanto que proponga Tom Bateman como Bouc, una de las sorpresas de la cinta. Ridley también tiene una interesante participación como la nodriza Mary Debenham.

Al igual que la novela original, Murder on the Orient Express cierra con una cuota de melodrama que deja entre la espada y la pared a Poirot, aunque la escena se hace tan ridículamente moralista que vale preguntarse si seguir con bastante rigor la historia original fue la elección correcta para Branagh y para el guionista Michael Green (Logan, Blade Runner 2049).

Ahora, con lo dicho no estamos deslegitimando la cinta. Visualmente es sorprendente, sobre todo en su primera parte, entre Jerusalén y Estambul, cuando Poirot tiene espacio para ser divertido y cuando la cámara puede despacharse libremente, entre ciudades, andenes y compartimentos todavía inmóviles. El problema está en el desarrollo del caso, no en la imagen, que es una mezcla de 70mm, CGI y una escenografía sacada de un mundo de fantasía.

asesinato en el expreso de oriente poster
El póster oficial de la película (Foto: 20th Century Fox)