(Foto: FC Bayern)

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La política de fichajes del Bayern ha sido cuestionada por la prensa alemana, a la que ahora el club le atribuye estar adelantando una campaña hostil de corte xenófobo contra los jugadores españoles del equipo.

Nunca antes en la historia de la Bundesliga la temporada del fútbol alemán había iniciado con tantos jugadores españoles, 12 en total formando en ocho clubes distintos cuyas aficiones los han recibido con los brazos abiertos. La prensa local, sin embargo, ha destacado lo evidente: el boom de España se le debe mayoritariamente a la política de fichajes del Bayern.

El campeón alemán cuenta en sus filas con cinco jugadores españoles. El más antiguo de ellos en la plantilla es Javi Martínez, quien llegó a Múnich en el 2012. Los demás se han sumado al equipo durante los 14 meses que lleva allí como entrenador el también español Pep Guardiola, quien en el verano fichó a tres de ellos (Juan Bernat, Pepe Reina y Xabi Alonso), que representan a casi la mitad de la totalidad de nuevas contrataciones del Bayern en la presente temporada.

“Campaña miserable”

En el editorial de la revista del Bayern, el directivo Karl-Heinz Rummenigge la emprendió contra los periodistas que se han expresado críticamente sobre el crecimiento de la cuota española en el equipo. “Esta campaña miserable está en contradicción con valores como respeto, tolerancia y diversidad”, dijo, y agregó: “Nosotros queremos una Alemania abierta al mundo, pero por lo visto algunas redacciones no han tomado nota. Para ellos la diversidad termina en la cancha, donde solo ondea la bandera del nacionalismo”.

La reacción de la prensa no se hizo esperar. El jefe de redacción de la agencia de noticias deportivas de Alemania, SID, Ralph Durry, escribió un comentario en el que rechaza los señalamientos de Rummenige explicando que lo más normal es que los periodistas “se ocupen con la política de fichajes del Bayern con sus pro sy sus contras”.

Ante la acusación del directivo del Bayern de que ciertos medios de comunicación estaban creando un “ambiente hostil” frente a los jugadores españoles, la prestigiosa publicación Focus advirtió que “la crítica al club no tiene nada que ver con xenofobia”, y recordó que “Rummenigge sostiene que la prensa es provincial y le imputa una actitud racista pese a que ninguna publicación ha atacado a un jugador en especial, mucho menos por su origen”.

Por su parte el periodista Michael Wollny, en su columna de opinión de Eurosport, afirma que “Rummenigge ha ido muy lejos”, y llama la atención sobre la estrategia del Bayern de silenciar a la crítica a través de la intimidación con acusaciones que tienen un enorme peso histórico y moral en Alemania: nacionalismo, xenofobia y racismo. Wollny apunta lo paradójico que es que la prensa sea calificada de “pueblerina” por la misma persona que afirmó que dado el gran número de jugadores del Bayern en la selección alemana, “el triunfo del Mundial podría haberse celebrado en la plazoleta de la alcaldía en Múnich”.

¿Invasión española?

Consultado por DW, el jugador español del Bremen Alejandro Gálvez, quien esta temporada llegó a la Bundesliga, contó que él se ha sentido muy bien recibido en Alemania. “La prensa y los aficionados me han tratado hasta ahora muy bien, me han integrado y me han facilitado las cosas. No tengo de qué quejarme”, dijo.

Experiencias similares han vivido colegas suyos novatos en la Bundesliga, o aquellos que recientemente pasaron por el fútbol alemán como Raúl en Schalke, o Daniel Carvajal en Leverkusen. En Alemania no se habla de una “invasión española” sino del “FC español Bayern” dada la numerosa presencia deportiva de España tanto en la plantilla de jugadores del club como en el cuerpo técnico que comanda Pep Guardiola asistido por dos compatriotas suyos.

La polémica se concentra exclusivamente en Múnich, donde en opinión de un sector amplio de la prensa, el Bayern ha abandonado su tradicional política de apoyo a la cantera para favorecer la contratación de jugadores ya formados oriundos del país natal del entrenador, corriendo el riesgo de repetir la experiencia del Barcelona a finales del siglo pasado. De 1997 al 2000 estuvo allí como entrenador Louis van Gaal, quien se marchó del club dejando un gran número de futbolistas, holandeses como él, fichados por petición suya.

“El Bayern está orgulloso de sus campeones del mundo, y también de sus jugadores extranjeros. Nos distanciamos de cualquier expresión racista y fomentamos y exigimos respeto. ¡Yo le mostraré la tarjeta roja a cualquier polémica vinculada con sentimientos de xenofobia!”, cerró Karl-Heinz Rummenigge el texto con el cual en vez de aplacar la discusión sobre la presencia española en el Bayern, la avivó más.

(Fuente: Deutsche Welle )