(Foto: Getty Images for Sony)

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En Alemania las esperanzas de que el arquero del Bayern Múnich y la selección alemana Manuel Neuer reciba el galardón al Mejor Jugador de Europa en la temporada 2013/2014 crecen conforme se acerca la hora de la ceremonia de premiación, que se llevará a cabo en Mónaco este jueves 28 de agosto.

En el país campeón del mundo los aficionados y los analistas coinciden en que entregarle el trofeo a Neuer no solo sería un reconocimiento a su carrera, sino muy especialmente a su aporte a la evolución del fútbol.

El arquero revolucionario

Neuer representa un nuevo tipo de arquero, y sus actuaciones, tanto en el Bayern como en la selección alemana, se han convertido en el ejemplo a seguir por todos los demás colegas suyos alrededor del mundo. El futbolista es el modelo que personifica la evolución de los porteros en el fútbol moderno.

Mientras el campeón de la Champions League con Real Madrid Cristiano Ronaldo es el exponente de ese limitado y elitista círculo de los futbolistas excepcionales que merecen todos los galardones que existen y Arjen Robben es el estandarte de una especie cada vez más valiosa en el balompié, la de los desequilibrantes individualistas que han aprendido a poner su egoísmo al servicio del equipo, Manuel Neuer simboliza el progreso del fútbol como deporte.

El perfil del candidato alemán al premio que otorga la UEFA al mejor futbolista de Europa, quien por cierto fue recientemente elegido como el jugador más destacado del pasado torneo de la Bundesliga, es muy distinto al de los candidatos rivales. A Manuel Neuer no lo nominaron por la vistosidad de sus acciones en la cancha, sino por la forma en la que interpreta su oficio y el aporte que hace al desarrollo del balompié.

Hablar de Neuer como simplemente un arquero es contar apenas la mitad de la historia. Él es libero, creativo, primer delantero y responsable de las atajadas. Todo en uno. Sin su peculiar forma de jugar hubiera sido imposible la trascendental evolución que el fútbol ha sufrido en los años recientes y que exponen con excelencia en los dos equipos en los que juega: Bayern y la selección alemana.

La ficha clave

Manuel Neuer es la pieza que ha permitido la revolución más interesante que toma lugar en el fútbol actual y que en el informe sobre el Mundial de Brasil 2014 del Grupo de Estudios Técnicos (GET) de la FIFA fue reseñada con mucho detalle: la transición (de defensa a ataque y viceversa).

Esta solo es exitosa cuando los porteros entienden, como allí se explica, “que ya no basta únicamente con desbaratar las ocasiones de gol del adversario. El portero ha de ser capaz de manejar la pelota como un jugador de campo para contribuir a la creación de juego, controlar los pases atrás de su zaga y aliviar así la presión contraria o cortar los balones largos del adversario dirigidos a su área“.

El arquero campeón del mundo, reconocido también como el mejor del Mundial, encarna de forma ejemplar esa transformación. Sus equipos pueden volcarse al ataque gracias a la seguridad que Neuer les ofrece atrás, a que sus compañeros saben que el no solo va a atajar, sino que acortara y reducirá los espacios del rival, saldrá a su encuentro fuera del área chica, y que cuando recupere el balón sabrá cómo, cuándo, dónde y a quién entregarlo para generar acciones de peligro.

La excepcional manera en la que Manuel Neuer cumple ese trabajo le permite a la UEFA considerar seriamente su nombre como sucesor del francés Franck Ribéry, compañero suyo en el Bayern, como Mejor Jugador de Europa en la temporada pasada.

(Fuente: Deutsche Welle )