(Foto: Getty Images for Mercedes Benz)

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En el calendario de la Fórmula 1 figuran todavía tres carreras, pero la temporada ya acabó para dos equipos: Marussia y Caterham, que participan desde 2010, no podrán tomar parte en el Grand Prix de Estados Unidos, Brasil y Abu Dhabi, por razones financieras. Sus asuntos están entretanto en manos de un síndico de quiebras. En consecuencia, el número de competidores se ha reducido al nivel más bajo desde 2005.

El campeón alemán Sebastian Vettel señaló abatido: “No es del todo una sorpresa. En los años pasados hemos visto que para las escuderías más pequeñas es difícil conseguir financiamiento. Y sobre todo este año, con mayores costos y un nuevo reglamento. Eso quizás les haya dificultado las cosas”.

Cada vez más gastos

Los patrocinadores se retiran, los costos aumentan. Además se van sumando siempre nuevos lugares donde se efectúan carreras, de modo que se incrementan los gastos de viaje. Dos equipos se han rendido y otro tres están en aprietos: Sauber, Force India y Lotus. La situación sería más fácil para ellos si el jefe de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, repartiera de forma más equitativa el dinero, de modo no se beneficien siempre los mejores.

La Federación Internacional de Automovilismo (FIA) anunció que no cabe esperar que Caterham y Marussia sean multados e insistió en la necesidad de reducir costos. Estos casos “vuelven a poner en cuestión el tema del balance económico en la Fórmula 1”, señaló la organización, que se propone trabajar para mantener el atractivo del campeonato y posibilitar la participación de un número adecuado de equipos en los próximos años.

La resistencia de los grandes

Sin embargo, el jefe de la FIA, Jean Tod, no se ha podido imponer. Las escuderías más fuertes, como Ferrari o Red Bull, se resisten a la idea de imponer un tope máximo presupuestario e inyectan entretanto a sus equipos sumas cercanas a los 300 millones de euros, es decir, seis veces más que el límite de 45 millones sugerido una vez.

Debido a la reducción del número de participantes en el Gran Premio de Estados Unidos, en Austin, la FIA tuvo que adecuar las modalidades de calificación. Ahora, en lugar de seis, serán cuatro los competidores que quedarán fuera en cada una de las dos primeras tandas de clasificación (Q1 y Q2).

Idea controvertida

Ecclestone hizo también una propuesta polémica: agregar un tercer auto por equipo a la carrera. Una idea que podría tener graves consecuencias, ya que las grandes escuderías como McLaren-Mercedes, Ferrari y Red Bull, probablemente se repartirían los puntos entre ellas, aumentando la distancia de los demás competidores. Los restantes equipos tendrían entonces dificultades aún mayores para conseguir patrocinadores.

Los problemas de Caterham y Marussia se veían perfilando desde hace tiempo. El piloto Adrian Sutil, cuya escudería Sauber también está en aprietos financieros, no se muestra por lo tanto sorprendido. “La situación era conocida. Durante todo el año se habló de que muchos equipos tenían debilidades en el aspecto financiero”, indicó Sutil, concluyendo: “Tal vez haya un punto en el que ya no tenga sentido y quizás sea mejor terminar, en lugar de continuar y contraer deudas”.

(Fuente: Deutsche Welle )

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