La onicofagia de un joven padre de familia casi deja huérfanos a sus dos menores hijos. (Foto: New York Post/YouTube)

La onicofagia de un joven padre de familia casi deja huérfanos a sus dos menores hijos. (Foto: New York Post/YouTube)

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Historias | Insólito. Un joven padre de familia en Inglaterra casi perdió la vida tras contraer una sepsis por comerse las uñas. Luke Hanoman, de 28 años, empezó a sentirse mal después de masticar un ‘padrastro’ de uno de los dedos de sus manos.

Por una semana Hanoman, quien vive en Birkdale, Southport – a más de 320 metros de Londres – , presentó síntomas parecidos a los de la gripe mientras la infección se esparcía a través de su sangre, informó el diario New York Post.

Eventualmente, el operador de almacenes fue llevado de emergencia a un hospital donde los médicos le dijeron que “tenía suerte de estar con vida” tras pasar cuatro días bajo observación las 24 horas.

Ahora, plenamente recuperado, Hanoman advierte sobre los peligros de las sepsis y a saber identificar sus síntomas a fin de que a nadie le ocurra lo mismo que a él. “Solía comerme las uñas todo el tiempo. Era un tic nervioso”, agregó.

“Un día me comí un ‘padrastro’ y me dolió un poco pero no creí que fuera nada. Estaba en el trabajo a mitad de semana y empecé a tener síntomas como de gripe, que poco a poco fue poniéndose peor”, precisó.

“Tenía escalofríos, temblaba y luego me subió la temperatura. Después mi dedo empezó a hincharse, a palpitar y me dolía mucho. Me sentía muy raro y no podía concentrarme”, contó el padre de familia de dos niños.

Pensando que si guardaba reposo iba a recuperarse, Hanoman salió de su trabajo el viernes y fue directo a su casa para descansar. “Me fui a la cama esa noche y desperté a las 2 de la tarde del día siguiente”, dijo.

Su madre le preguntó si se encontraba bien y, preocupada, llamó a la línea de ayuda del Servicio de Salud Nacional (NHS por sus siglas en inglés), proporcionándole a la operadora los síntomas que presentaba su hijo.

“Me dijeron que tenía 24 horas [para ir a una sala de emergencia]. Mi mamá me llevó al hospital y lo siguiente que supe fue que estaba en una camilla con una intravenosa en el brazo”, contó Hanoman, quien nunca antes había sido hospitalizado.

Presentaba líneas rojas por todo el cuerpo y alta temperatura. ¿El diagnóstico? Sepsis, que es cuando el sistema inmunológico del cuerpo se vuelve loco y empieza a atacarse a sí mismo, provocando que el tejido sano y los órganos colapsen.

Pasó internado cuatro días en el Hospital de Southport en julio del año pasado donde los doctores lo trataron con antibióticos. Su caso no es único ya que en Inglaterra se presentan 123,000 de emergencias por sepsis cada año.

De acuerdo a la NHS, alrededor de 37,000 personas mueren anualmente como resultado de esta condición, cuyos síntomas incluyen aletargamiento, altas temperaturas, hiperventilación, mareos, diarrea y piel pálida, sonrojada o moteada.

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