El líder de Avanzada Progresista, Henri Falcón, aspira a presidencia. (Foto: EFE)

El líder de Avanzada Progresista, Henri Falcón, aspira a presidencia. (Foto: EFE)

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Una oposición cuyo liderazgo está hoy desunido y en su mayoría sin posibilidad de medirse en las urnas se enfrenta al desafío de la elección presidencial adelantada que, según decretó ayer la oficialista Asamblea Nacional Constituyente (ANC), tendrá lugar en Venezuela antes de mayo.

Este miércoles, en el primer día que tuvieron para reaccionar los partidos y dirigentes que se oponen al Gobierno de Nicolás Maduro, no hubo consenso ni uniformidad en sus declaraciones, y por el contrario reafirmaron las diferencias que existen en el antichavismo.

El líder de la formación Avanzada Progresista (AP), Henri Falcón, anunció su aspiración a la Presidencia y se convirtió en el tercer opositor en poner su nombre en juego después de que lo hicieran en días pasados el exalcalde del municipio Libertador de Caracas Claudio Fermín y el expresidente del Parlamento Henry Ramos Allup.

Ninguno de los tres goza de la popularidad que mantiene otro tridente de líderes antichavistas que no podrán competir en estos comicios: el dos veces candidato presidencial Henrique Capriles, el líder de la formación Voluntad Popular (VP) Leopoldo López y el exalcalde metropolitano de Caracas Antonio Ledezma.

Capriles y López fueron inhabilitados políticamente, el líder de VP además se encuentra bajo arresto domiciliario condenado a casi 14 años, mientras Ledezma huyó hace unos meses de Venezuela tras pasar dos años privado de libertad.

Por otro lado, la exdiputada María Corina Machado una férrea antichavista que rechaza incluso el actual proceso de negociación que mantienen la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y el Gobierno tiene luz verde para competir pero no cuenta con el apoyo de los partidos de la alianza.

En esta situación se encuentra también el excandidato presidencial Manuel Rosales, que se ganó el repudio de buena parte de la oposición al postular su nombre para la repetición de la elección de gobernador en Zulia (oeste), luego de que la MUD rechazara acudir a las urnas por considerar fraudulento al poder electoral.

Otros dirigentes que han levantado tímidamente el ánimo de la militancia opositora son Andrés Velásquez y Juan Pablo Guanipa, que se autoproclaman como los gobernadores electos de los estados Bolívar (sur) y Zulia, respectivamente, pero hasta ahora no han manifestado abiertamente su deseo de participar en los comicios venideros.

La lista en cuestión puede ser tan larga como la de las diferencias de opiniones dentro de la MUD, que en los últimos días ha dejado ver dos coincidencias claras entre sus miembros: la posibilidad de apoyar a un candidato ajeno a la política y la necesidad de actuar unidos frente a este llamado a las urnas.

Varios dirigentes del antichavismo han expresado su deseo de que el empresario Lorenzo Mendoza “asuma el reto” y ponga su nombre en la carrera a la Presidencia, como lo pide insistentemente un cúmulo de venezolanos a través de las redes sociales.

Hasta ahora Mendoza, presidente del gigante de alimentos Polar, no ha exhibido interés en la política.

Dos asesores políticos consultados por Efe coincidieron al señalar que la posible candidatura del magnate, por tratarse de un ‘outsider’ que debe recorrer el país, requiere principalmente tiempo, un factor con el que no contará pues la elección se celebrará en menos de 100 días.

Mientras tanto, los dirigentes de la MUD invocan la “unidad” de las fuerzas que se oponen a Maduro sin ser capaces hasta ahora de unirse en torno a una decisión frente al adelanto de estos comicios, que generalmente se celebran en el país a finales de año.

Aunque existen múltiples llamados a la escogencia de un candidato unitario por consenso o primarias, otras voces del antichavismo evalúan la posibilidad de no participar en estas votaciones al considerar que no están dadas las condiciones para que el proceso sea transparente y competitivo.

Aunado a ello, la oposición mermó su poder de convocatoria para movilizaciones de calle tras cuatro meses de protesta en 2017 que se saldaron con más de 120 muertos y que terminaron con la elección de la Constituyente, lo que desanimó a su militancia.

Del otro lado, el presidente Maduro ya notificó su deseo de ser reelegido y contará en esta contienda con un censo gubernamental en el que están inscritos más de la mitad de los votantes del país, a quienes les aprobó bonos mensuales y les ha prometido más beneficios siempre que el chavismo se mantenga en el poder.

Fuente: EFE

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