Nicolás Maduro, heredero de Hugo Chávez, principal figura del socialismo del siglo XXI (Foto: EFE)

Nicolás Maduro, heredero de Hugo Chávez, principal figura del socialismo del siglo XXI (Foto: EFE)

Síguenos en Facebook



El ‘‘socialismo del siglo XXI’‘, que alcanzó su máximo esplendor en América Latina a mediados de la década pasada por el auge de las materias primas, está ahora en su ocaso ante el agotamiento de los ingresos extraordinarios que sostuvieron a esas economías, afirmó el analista político cubano José Rafael Vilar.

Este análisis es parte de lo que plantea Vilar en el libro Auge y caída del socialismo del siglo XXI, presentado esta semana en La Paz con los comentario del expresidente boliviano Carlos Mesa (2003-2005) y el senador opositor Óscar Ortiz.

“El auge del socialismo del siglo XXI empieza con el boom de las materias primas, podemos hablar de 2003 a 2005, con su epítome en 2008-2010, que es el momento cumbre. Y la caída empieza en 2013, o 2014, fundamentalmente en que se acaban los recursos”, explicó Vilar en una entrevista con Efe.

“El socialismo del siglo XXI está en una caída”, sentenció, y agregó que “al desaparecer esos ingresos extraordinarios que mantenían funcionando la economía, obviamente todo se va al diablo”.

Vilar, que en el libro se declara “crítico permanente del populismo, cualquiera sea su signo ideológico”, dijo que una de sus motivaciones para escribirlo fue la crisis de Venezuela, un asunto al que ha dedicado numerosas columnas de opinión publicadas en los últimos años en medios bolivianos y extranjeros.

Añadió que el texto tiene una génesis en un ensayo que publicó en 2016 en España, en la revista Gobernanza, que le resultó insuficiente para plasmar todo lo que quería decir.

El analista apuntó que una de las mayores falencias que ha visto es que la gente no suele ver las situaciones “como parte de procesos, los cuales les pueden dar muchas explicaciones y herramientas para superarlos”.

Consideró fundamental que se empiece a comprender que un “algo no surgió hoy y atrás no había nada”, que “todo tiene un ciclo, un sentido, un antecedente y, por supuesto, un consecuente”.

Por ello, en una primera parte del libro, Vilar plantea una “necesaria recapitulación” para entender los cambios políticos ocurridos en Hispanoamérica entre 2015 y 2017, iniciando el recorrido en el estado de la democracia en la región en la década de 1960.

Las dictaduras militares de la década de 1970, la etapa de redemocratización y la fase neoliberal latinoamericana preceden a la llamada “década maravillosa”, el contexto de bonanza en el que surgió el socialismo del siglo XXI.

Vilar recordó que el sociólogo alemán Heinz Dieterich ya había hablado en la década de 1990 sobre el socialismo del siglo XXI “como una consecuencia de la caída del muro de Berlín y de la necesidad de los socialistas reales de tener algo distinto”.

Esta corriente recién pudo “tomar carta de vigencia” cuando el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez la mencionó en el Foro de Sao Paulo en 2005.

“Quizás no fue la idea original de Dieterich, pero el socialismo del siglo XXI, del cual ahora reniega Dieterich, se convirtió en un movimiento caudillista y populista en Latinoamérica, donde tuvo fuerza”, sostuvo el analista.

Mencionó entre algunas características de este socialismo “la cooptación de poderes, la coacción a los medios de comunicación y la judicialización de la política”.

Algo que Vilar le reconoce como positivo es que logró sacar a una gran cantidad de población “de la pobreza a la tan vilipendiada clase media”, aunque después hubo un problema.

Y es que estos procesos no se dieron de forma sostenible, “sino a través de crear dependencias”, lo que termina siendo “clientelismo, prevendalismo, y cuando se acaban los recursos se entra a buscar créditos, a aumentar impuestos”, agregó.

Para Vilar, el socialismo del siglo XXI “va a desaparecer”, lo que no significa que “las ideas de izquierda o las ideas socialistas, con otras características, terminen”.

“Van a surgir otras, de eso estoy absolutamente convencido porque es una regla histórica. Para que exista una izquierda tiene que existir una derecha, para que exista un socialismo tiene que existir un liberalismo, para que exista un centralismo tiene que existir una democracia porque unas u otras son comparativas”, señaló.

La rapidez con que aparezcan estas nuevas corrientes se dará en función del éxito o fracaso de los actuales gobiernos de centro y centro-derecha en Latinoamérica que, a su vez, surgieron “en la medida del fracaso de los modelos del socialismo del siglo XXI”.

Lo que no ocurrirá es que se repitan de la misma forma, añadió.

Vilar subrayó que el texto es una iniciativa enteramente propia y sin financiación ajena de ningún tipo.

Eligió a La Paz para presentarlo primero por diversas razones, entre ellas que esa ciudad es el “núcleo del debate político” al ser la sede de Gobierno.

Lo presentará próximamente en Santa Cruz (este) y le gustaría llevarlo también a Paraguay y Venezuela, aunque esto último depende de factores económicos.

(Fuente: EFE / Gina Baldivieso)