(Foto: Wikimedia)

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Doctores en España han tratado exitosamente a un paciente con VIH, pero no quieren adelantarse a calificar como ‘cura’ al tratamiento. El VIH se puede “esconder” en el ADN humano por largo tiempo y luego reaparecer.

En 2013, aproximadamente 35 millones de personas vivían con SIDA, según la Organización Mundial de Salud (OMS). Sin embargo, doctores en España han tomado un paso importante hacia el mejoramiento de la vida de las personas con SIDA.

Un hombre de 37 años que contrajo el virus en 2009, conocido como el ‘paciente de Barcelona’, fue tratado por el Instituto Catalán de Oncología. El tratamiento que recibió consistió en la transfusión de sangre proveniente de cordones umbilicales de personas que son genéticamente inmunes al VIH, es decir, personas que poseen mutación genética que protege las células humanas del virus.

“Luego de la transfusión, la carga viral del paciente eran indetectables” comenta Rafael Duarte, director del programa de trasplante de medula ósea en la clínica de Barcelona.

Lamentablemente, no se pudo realizar un seguimiento anual a largo plazo por la muerte del paciente a causa de un linfoma, el cual ocurrió tres años luego de su tratamiento.

Contratiempos

En la lucha contra el Sida, gran parte de la investigación y éxito del tratamiento es el seguimiento médico a los pacientes que han sido librados del virus y es por esta misma razón por la cual los especialistas españoles no han utilizado la palabra ‘cura’. Este virus fatal puede siempre regresar, aun aunque haya estado indetectable por meses o años.

Ole Schmeltz Sogaard, de la Universidad de Aarhus en Dinamarca, también creé que un tiempo largo debe transcurrir para poder hablar de una cura. “Para que una persona sea considerada curada de cáncer, necesita haber estado sin la enfermedad por cinco años” dice Sogaard y continua “Algo semejante debería implementarse para el Sida, ya que seis meses no son suficiente”.

Otro caso que ha impactado al mundo científico fue el de la una niña estadounidense nacida en 2010 con el virus VIH, conocida como la ‘bebe de Mississippi’. Poco después de su nacimiento, los doctores empezaron un tratamiento agresivo con una gran variedad de drogas antirretroviral para atacar al virus. Luego de 18 meses de medicamentos, la familia decidió concluir el tratamiento. Durante los próximos meses, se le hicieron los seguimientos correspondientes cada seis u ocho semanas, los cuales indicaron no carga viral 10 meses después de la conclusión del tratamiento. Sin embargo, en Julio 2014, lo que marcó 27 meses sin medicación, la niña presentó no solamente un incremento en la carga viral de VIH pero también un descenso de los marcadores del sistema inmunológico.

La reaparición de la enfermedad tiene desconcertado a los doctores y especialistas, al poner sus esperanzas en el tratamiento y creer en la posibilidad de replicar el tratamiento a otros niños recién nacidos que estén infectados con el virus. La pediatra que atendió a la niña, Hannah Gay, del centro medico de la Universidad de Mississippi declaró que fue como un “golpe en el vientre”, ya que significa que se deberá comenzar desde cero.

“Patear y matar”

El problema es que el Sida puede esconderse en las células, lo cual complica su detección y los medicamentos no pueden combatirla. La “Niña Mississippi” está nuevamente bajo un tratamiento ya que la carga viral esta muy elevada y el tratamiento original no logro atacar los depósitos escondidos del virus. Pero Ole Schmeltz Sogaard y sus colegas de la Universidad de Aarhus en Dinamarca creen haber descubierto la solución, la cual lo llamo: ‘patear y matar’.

Sogaard explica que cuando un paciente con Sida recibe exitosamente el tratamiento prescrito, no presenta carga viral en su plasma. Pero el VIH se encuentra en su ADN. “A esto lo llamamos ‘infección latente’, ya que si el paciente abandonara el tratamiento, el virus volvería a reactivarse”. Por esta misma razón el tratamiento a lo largo de la vida de una persona infectada es necesario para confrontar al virus. Pero con el método ‘patear y matar’ el tratamiento podría reducirse a solamente unos años y no el resto de la vida del paciente.

“El sistema inmunológico no puede diferenciar entre una célula infectada por VIH en al ADN y una célula sin VIH”, declara Sogaard. “Si fuera posible forzar al virus de salir de sus escondites, las células serían expuestas y eliminadas por el sistema inmunológico. Entonces el truco es patear el virus a la superficie de la célula, para que la célula sea reconocida y eliminada.”

¿Qué nos espera el futuro?

Los investigadores sobre Sida y VIH aun están trabajando en una combinación de medicamentos que pueda ‘patear y matar’ al mismo tiempo y eficazmente. Hasta hoy, Sogaard y sus colegas han solamente trabajado con medicamentos que hagan uno de las dos funciones.

Sin embargo, una vez que el método haya sido completado hará un bien al mundo. El investigador Sogaard comenta que este método podría implementarse con facilidad y ser usado en los países en desarrollo sin ningún problema. Este último punto es importante, ya que la enfermedad esta más presente en África que en otras partes.

“No creo que haya alguna razón para creer que habrá una cura dentro de los próximos cinco a diez años” el dice. “Pero, soy optimista y estoy casi seguro que vamos a llegar a donde queremos llegar y que habrá una cura para el Sida”.

(Fuente: Deutsche Welle )

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