Presidente palestino, Mahmud Abás (dcha), reunido con el líder del Partido Zionista, Isaac Herzog (izda). (Foto: EFE)

Presidente palestino, Mahmud Abás (dcha), reunido con el líder del Partido Zionista, Isaac Herzog (izda). (Foto: EFE)

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El presidente palestino, Mahmud Abás, considerado uno de los últimos fundadores del movimiento Al Fatah, podría estar sopesando seriamente renunciar al cargo antes de que concluya el año, según pronostican analistas políticos locales.

“Las especulaciones sobre la disposición del presidente Mahmud Abás de renunciar al cargo y su desempeño político han dejado de ser meras especulaciones”, escribe el periodista Talal Okal en el diario “Al Ayyam”, editado en Ramala.

Para este medio afín al Ejecutivo palestino y al movimiento Al Fatah, que encabeza el propio Abás, “existen indicios prácticos de que la cuestión es estudiada”.

Apunta a que, antes de tomar esa decisión, se producirán dos conferencias importantes en los meses previos a que finalice 2015.

Una de ellas es del Consejo Nacional Palestino (CNP), que no se ha reunido en 25 años, salvando un encuentro celebrado en Gaza en 1996 en el que se incrementó de forma arbitraria el número de integrantes y condujo a un Comité Ejecutivo débil con la presencia formal de algunas facciones volcadas en servir las necesidades del liderazgo palestino, abunda el periodista.

Y la otra, es la VII Conferencia de Al Fatah, con la que se abre el interrogante de quién podría ser la figura que suceda a Abás.

Sobre la justificación del deseo de Abás de renunciar, los analistas no se ponen de acuerdo en si su edad, más de 80 años, es un factor determinante o lo es el fracaso de su proyecto político y el deseo de inyectar salvia nueva a las arterias de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

“La renovación a nivel de liderazgo requiere la renovación de las facciones en primer lugar”, apunta Okal al subrayar dos aspectos fundamentales para lograr el objetivo: la reconciliación nacional y la integración de movimientos como Hamás o Yihad Islámica en el juego político.

En el camino hacia la reforma de las instituciones palestinas y la redefinición de las relaciones con Israel, el actual secretario general de la OLP, Saeb Erekat, considera imprescindible la participación de todas las facciones palestinas.

“Espero que Hamás elija a sus delegados para la próxima reunión del Consejo Nacional Palestino”, manifestó recientemente a Efe, antes de recordar que el organismo que dirige “es el representante de los once millones de palestinos” que hay en el mundo.

Por su parte, el periodista palestino Daoud Kuttab, del Middle East Institute, analiza en un artículo la figura de Abás y vaticina que “en los próximos meses, podemos esperar que deje de ocupar la posición de líder ejecutivo en la Mukata”.

Como indicadores presenta su edad, su insistencia en que no concurrirá a nuevas elecciones, así como recientes comentarios que apuntan a que tiene intenciones de dimitir.

Lo define como “la última destacada figura fundadora que queda del movimiento Al Fatah tras la muerte de Arafat en 2004” y subraya que a diferencia del histórico dirigente, Abás apostó por la rama de olivo en sus dos manos y “su estrategia de sólo negociaciones, abrió la ventana a la resistencia (armada) de los islamistas”.

Firmante de los acuerdos de Oslo que posibilitó la cooperación en materia de seguridad con Israel, la calle palestina le responsabiliza del resultado negativo del infructuoso proceso de paz, a pesar de que en los últimos años ha cambiado el tono.

El movimiento BDS que comenzó en Cisjordania hace diez años, ha ganado adeptos y conseguido logros importantes a través del boicot a Israel, y la mayoría de sus líderes apuestan por una solución de un estado como mejor manera de asegurar el derecho al retorno, un enfoque que dista del defendido por el liderazgo de Ramala, sostiene el autor.

El presidente palestino también ha sido acusado de intentar socavar los intentos de regresar al terreno político de su otrora primer ministro Salam Fayad, y preocupa el cese del anterior secretario general de la OLP durante largo tiempo, Yaser Abed Rabbo.

“Abás se ha nombrado a sí mismo secretario general y designado a Erekat como responsable en funciones, lo que refleja su actitud personalista y de solidificar su cargo”, aseveró hoy a Efe Abed Rabbo, quien no cree que el presidente palestino vaya a renunciar.

Un editorial del israelí “The Jerusalem Post” recuerda que Abás ha advertido en numerosas ocasiones que renunciaría y nunca lo ha hecho, y que “esta nuevo amenaza no debe ser tomada seriamente”, al tiempo que advierte de que muchos creen que sin él, “la Autoridad Nacional Palestina (ANP) dejará de funcionar”.

(Fuente: Daniela Brik/EFE)