(Video: RT Español)

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España de luto. La aristócrata Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, conocida como la duquesa de Alba, falleció este jueves a los 88 años en el Palacio de las Dueñas en Sevilla, tras padecer una infección respiratoria.

La catorce veces Grande de España había sido ingresada el domingo a un hospital en Sevilla tras sufrir una insuficiencia respiratoria. Sin embargo, por sus propios deseos fue trasladada de nuevo a su domicilio, el Palacio de las Dueñas, en donde se concentró una multitud de sevillanos para despedir a una de las nobles más queridas en el país ibérico.

La aristócrata, XVIII duquesa de Alba de Tormes y XI duquesa de Berwick, era descendiente directa del rey Jacobo II de Inglaterra. Era cinco veces duquesa, 18 veces marquesa, 20 condesa, vizcondesa, condesa-duquesa y condestablesa, y 14 veces Grande de España.

Ante su muerte se desataron las suspicacias en torno a cómo se repartiría su cuantiosa herencia. Sobre todo luego de su matrimonio en 2011 con Alfonso Diez, un hombre 24 años menor que ella.

En aquella oportunidad, antes de contraer sus terceras nupcias, la duquesa de Alba adelantó el reparto de herencia sin usufructo entre sus seis hijos, concebidos durante su matrimonio con Luis Martínez de Irujo, su primer esposo, y sus nietos. Asimismo, el entonces novio renunció a todos los derechos que podrían corresponderle como duque de Alba.

HERENCIA ENTRE LOS HIJOS

El título más importante de la Casa de Alba pasa a Carlos Fritz-James Stuart y Martínez de Irujo (1948), quien recibe además los palacios de Liria y Monterrey, la colección de medio centenar de ducados, marquesados, condados y grandezas. Además, su madre le había legado fincas rústicas y casas en alquiler, así como el poder en varias empresas de la familia.

Por su parte, Alfonso Martínez de Irujo (1950), duque de Aliaga, recibió la finca del castillo de El Tejado en Calzada de Don Diego en Salamanca. Además, ha recibido fincas rústicas. También es uno de los dos patronos vitalicios de la Casa de Alba, junto con su hermano mayor.

Jacobo Fitz-James Stuart, conde de Siruela (1954) recibió varias fincas rústicas y será socio minoritario en dos de las empresas de la familia, mientras que Fernando Martínez de Irujo (1959), marqués de San Vicente del Barco, hereda la mansión de Las Cañas en Marbella, así como propiedades agrícolas y será consejero en casi todas la totalidad de las empresas de los Alba.

Cayetano Martínez de Irujo (1963), conde de Salvatierra, hereda el Palacio Arbaizenea en San Sebastián, el cortijo Las Arroyuelas en Sevilla, así como fincas rústicas. También queda al frente de dos de las empresas más importantes de la familia.

Eugenia Martínez de Irujo (1968), duquesa de Montoro, recibe la mansión de Ibiza y el cortijo de La Pizana en Sevilla.

Según El Mundo , el nieto de Cayetana, Fernando Fitz-James Stuart y Solís (1990), futuro duque de Alba, debía recibir el Palacio de Las Dueñas, sin embargo, por motivos fiscales, aún no podrá ser su dueño. Este queda en manos de su padre.


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